Mi perspectiva sobre el Derecho Internacional

En mi opinión, el Derecho Internacional es una rama del derecho cuyo rigor está mucho más descuidado de lo que debería, dada la creciente importancia de este ámbito en el escenario mundial. Este tipo de Derecho podría servir para solucionar rápidamente conflictos reales como catástrofes, guerras y prevenir ataques terroristas. No obstante, el DI, tal como se le está dejando crecer, de forma silvestre, al libre albedrío de los actores más poderosos del mundo, no es sino una forma de crear un obstáculo más en la lucha por la igualdad objetivo-normativa de todos los Estados, sea cual sea su tamaño y condición. Por ahora el DI no es más que un juego donde las naciones más fuertes conocen todas las reglas y aún conociéndolas, hacen trampas vulnerando estas a su libre conveniencia. Esa es la razón por la que la validez de este creciente ámbito normativo sea todavía débil, sólo sostenida por aquellos que están interesados en regir indirectamente el destino de aquellos países, la mayoría, que no tienen suficiente peso como para imponer su ley. Así las cosas, es necesario, imprescindible diría yo, que las poblaciones de los países más importantes hicieran ver su voluntad mediante el ejercicio de importantes derechos hoy, cada vez más infravalorados, como el de reunión y el de manifestación. Por ello las perspectivas no son nada halagüeñas.

Una visión individualista genérica del Gobierno y el DI

Para una persona de clase media, el pensar sobre el DI le suele traer dos ideas:

1.Indiferencia. Es tan escaso el flujo de información mediática, y la difusión de las acciones de los sujetos del DI que aunque hagan cosas importantes, si no es “vendible” mediáticamente (conflictos, sanciones a países “rebeldes”...) no saldrán a la luz. Y a pesar de las subvenciones y la lucha contra el tráfico de armas, narcotráfico, redes de prostitución... constituyen acciones sordas y ciegas para el hombre de la calle, por lo que la sensación entre la población es de desconfianza o indiferencia.

2.Desconfianza.
La imagen que se transmite desde el panóptico mediático es muy desalentadora. No obstante, no todo lo que se transmite parece falso. La imagen de presidentes que no llegan a acuerdos en los temas de gran importancia y urgencia (véase por ejemplo la Cumbre de Copenhague en 2009 para combatir el cambio climático) porque están demasiado aferrados a sus intereses económico-políticos o porque están constreñidos por la presión de los países poderosos y poderosos-emergentes como China o India, hace que la situación para un cambio real solo pueda darse, al parecer, por caídas financieras radicales y el peligro inminente de un nuevo crack mundial. Al final, si no corrigen los organismos internacionales su postura es muy probable que las leyes económicas y la propia Naturaleza, se encarguen de corregir el desbarajuste. Pero para entonces será muy doloroso e inevitable.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

0 Response to "Mi perspectiva sobre el Derecho Internacional"

Publicar un comentario